En el año 411 antes de Cristo, el dramaturgo griego Aristófanes escribió una comedia antimilitarista para teatro llamada Lisístrata, donde esta mujer lideraba una resistencia no violenta contra los esposos negando sus servicios sexuales como parte de una estrategia que garantizara la paz y pusiera fin a la guerra del Peloponeso…desde entonces sabemos que la mujer es poderosa, y guía y protege con profunda intuición a los suyos.

RDIP.- Al amanecer del 30 de junio pasado, (2020), dos mujeres negras abordaron una delgada y larga embarcación de motor que durante todo el día, bajo el sopor y la lluvia de la selva del pacífico, navegó por el río Atrato rumbo a Quibdó, con una carga de 20 toneladas de plátano.
El ingreso de la lancha repleta de racimos verdes al embarcadero de la ciudad, llamó la atención de las personas que a esa hora atiborraban el lugar.
Pero la sorpresa fue aún mayor cuando Juana Moreno y Genoveva Palacios les anunciaron a todos que el producto sería vendido a precios bajos, en un acto de solidaridad con las poblaciones afectadas por las cuarentenas que impuso el Coronavirus.
Allá, en aquel reino del pacífico olvidado y abandonado a su suerte por décadas, un gesto inmenso de humanidad traspasó fronteras y gritó fuerte que la vida exige actos de protección para con los demás.
Juana, Genoveva y otras diez mujeres que viven en Bojayá, hacen parte de un programa productivo en un terreno de 24 hectáreas sembradas de plátano. Cada una administra y responde por la producción de dos hectáreas, de donde salieron las 20 toneladas rumbo a Quibdó.
Parte de este producto fue entregado al programa de donación de mercados de la ciudad, en un acto de solidaridad por la crisis de la pandemia que golpea al mundo y a Colombia.
El resto de las pacas de plátano fueron vendidas a tan sólo 30 mil pesos, en un mercado donde se ofrecen a 40 mil o 50 mil, tal y como lo habían prometido Juana y Genoveva antes de abordar la lancha que por transportar ese producto cobró un millón y medio de pesos.
Esto se logró gracias al Programa de Alianzas para la Reconciliación (PAR), a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) que financia los proyectos de ACDI/VOCA, una ONG norteamericana que busca fomentar el crecimiento económico sostenible y promueve iniciativas que generan oportunidades, pretendiendo elevar la calidad de vida de la gente olvidada de este departamento.
Y así fue como en la vereda Piedra Candela del martirizado municipio de Bojayá, estas doce mujeres procedentes de cinco comunidades se dedicaron al cultivo de plátano, en un terreno que les fue entregado para implementar un modelo de producción agrícola y fortalecimiento de género, que lograron consolidar gracias al entendimiento de una gestión que les permitió desarrollar un trabajo que hoy sustenta sus vidas.
Puntada de reconciliación:
Además de la pobreza, la explotación, el abandono estatal, la corrupción, la falta de educación y de desarrollo, Chocó es un departamento envuelto en un largo conflicto entre las comunidades afro y los indígenas.
Sólo el desborde de la violencia de años anteriores, que dejó 33 mil personas desplazas, hizo que las comunidades abandonaran sus rivalidades y se unieran en proyectos que les permitiera solventar su existencia económica, superando la dura situación de muerte que les tocó vivir.
Entonces surgió el proyecto de la cúrcuma entre la Asociación de Víctimas del Conflicto Armado y Población en Situación de Vulnerabilidad (ASOVIVU) y Asoprosanjosé, las cuales representan a la comunidad afrodescendiente e indígena del territorio, que en un principio era comercializada como azafrán, pero que hoy es requerida con mucha urgencia en los mercados de Bogotá y otras ciudades por sus múltiples propiedades en gastronomía.


Dos modelos de producción agrícola, el de plátano en manos de 12 mujeres y otro de cúrcuma bajo la responsabilidad de embera y afros, dan una bocanada de aliento al martirizado municipio chocoano de Bojayá…hay esperanza!
El proyecto tuvo el apoyo de la Corporación Reconciliación Colombia, de Ecopetrol, la Embajada de Suecia y el Programa Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA.
Hoy 205 familias viven de esta prometedora empresa agrícola: 105 emberas y 100 de comunidades afro, con las que se constituyó la empresa Eropananía, que cultiva la cúrcuma en 17 hectáreas distribuidas a lo largo del río Bojayá, entre corregimientos y veredas.
De la cúrcuma se comercializa la raíz, harina y aceite que se obtiene de las grandes hojas de la planta y de la raíz. Con sus extractos, industrias de alimentos y textil producen un colorante amarillo intenso, mientras que con su raíz picada, rayada o molida, se crea un condimento de alta calidad para la cocina como el curry de la India.

Edwin Allín, representante legal de Eropananía, contó como “cada cinco meses se producen 22 toneladas de cúrcuma. El proceso inicia con la siembra, donde la semilla es puesta en medio del plátano. Cuando se hace el deshoje o deshierbe del plátano, toda la materia orgánica la absorbe la cúrcuma, por lo que este es un abono completamente limpio”,
De otro lado, Céfora Lloreda, una bacterióloga inmiscuida profundamente en este proceso de la cúrcuma, explicó que “al recoger la cosecha, lavan la raíz y la llevan en canoa hasta Bellavista, la cabecera municipal de Bojayá. El viaje puede durar hasta tres horas, dependiendo de la lejanía de los resguardos y las comunidades. En el centro de acopio y transformación se corta y se deja en marquesinas. Eso es lo que la hace especial, porque agarra un buen sabor. Luego de que esté bien seca, se pulveriza y se empaca”.
La cúrcuma de Eropananía se puede adquirir en Bogotá y Quibdó. En la capital del país se puede comprar en la Cra. 25 # 36-29, barrio La Soledad. En Quibdó, en la Cra. 18 # 33-130, barrio Porvenir, sector El Dorado.
Los Padrinos…
ACDI/VOCA:
ONG norteamericana que fomenta el crecimiento económico sostenible, promueve iniciativas que generan oportunidades y elevan la calidad de vida de las comunidades. Con sede en Washington, DC, ACDI/VOCA ha implementado programas en 146 países desde 1963. Sus principales áreas de trabajo están enfocadas en catalizar las inversiones, empoderar a las comunidades y fortalecer su capacidad de resiliencia, promover la agricultura climáticamente inteligente (CSA, siglas en inglés), contribuir al fortalecimiento institucional y a la creación de sistemas de mercado.
ACDI/VOCA llegó a Colombia hace 18 años, implementando programas financiados por USAID y el gobierno colombiano. Actualmente, a través del diseño e implementación de estrategias innovadoras de generación de valor social, transforma realidades de manera responsable de la mano de la empresa privada y el Estado. Crean y operan soluciones para generar oportunidades de inclusión socioeconómica y empoderan como agentes de cambio a jóvenes, mujeres, comunidades étnicas y migrantes, mediante metodologías innovadoras.
Programa para afros e indígenas:
Las poblaciones étnicas en Colombia se encuentran dentro de los grupos más marginados del país, sufriendo situaciones de violencia, desplazamiento, pobreza, exclusión, desigualdad y discriminación entre otros. Por esta razón USAID donó $61,4 millones de dólares para la creación e implementación del Programa para Afrodescendientes e Indígenas.
Este Programa implementado por ACDI/VOCA, es el primer programa diseñado con el único propósito de mejorar la calidad de vida de las poblaciones afrodescendientes e indígenas. Su enfoque estratégico se centra en el fomento y la construcción de la capacidad humana e institucional de las poblaciones étnicas y sus comunidades, al igual que de las instituciones del Estado y las organizaciones del sector privado. El Programa incluye un fondo de donaciones para ejecutar en tres regiones del país: Central, Caribe y Pacífico.
USAID:
La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (en inglés: United States Agency for International Development), también conocida por sus siglas en inglés, USAID, es la institución estadounidense encargada de distribuir la mayor parte de la ayuda exterior de carácter NO militar.
El gobierno de los Estados Unidos, a través de su Agencia para el Desarrollo Internacional, USAID, apoya los esfuerzos de los colombianos para superar el conflicto y establecer las condiciones para una paz sostenible. Colombia tiene una de las economías más inequitativas, lo cual es, simultáneamente, un factor que ha contribuido a prolongar el conflicto y una condición que ha sido exacerbada por el conflicto. Por eso, USAID apoya al gobierno de Colombia y a la sociedad civil en la implementación de estrategias sociales y económicas que promuevan una sociedad más inclusiva y equitativa.
Democracia, derechos humanos y gobernabilidad
USAID contribuye a los esfuerzos de la sociedad civil y del gobierno de Colombia para mejorar el respeto por los derechos humanos, aumentar el acceso a la justicia y a los servicios sociales en las áreas apartadas y afectadas por el conflicto, fortalecer los sindicatos y promover la transparencia.
Estas actividades de USAID se desarrollan principalmente en las zonas afectadas por el conflicto y zonas con presencia significativa de población afrocolombiana e indígena.
Medio ambiente y cambio climático
USAID apoya los esfuerzos del gobierno de Colombia para reducir las amenazas a la biodiversidad y los ecosistemas, y fortalecer la gobernabilidad ambiental para conservar las áreas protegidas y los territorios étnicos.



