Hay una verdad de a puño: votar por Petro es votar contra veinte años de uribismo rampante y horroroso que llenó de mentiras, odio, gavillas, revanchismo y descarados privilegios el escenario político colombiano. Pero además hay una raíz de libertad profunda: la democracia nos permite dirimir nuestras furiosas diferencias en las urnas, evitándonos el derramamiento de sangre que los miserables políticos quieren ver correr dizque por ellos…morir por un político? NUNCA MÁS!
eduardo a arias a
¿Cómo declararnos demócratas si usamos las más sucias estrategias para descalificar y vencer al contrario? Y qué tal la pregunta que nos vienen haciendo los cercanos…“y por quién piensas votar?”
Hemos destrozado las más elementales normas de respeto ideológico por el otro. Si quien contesta no es copartidario de quien pregunta, será excluido y hasta perversamente señalado por pertenecer al bando contrario. Además usan una retahíla de imbecilidades como argumentos para convencer, que humillan la inteligencia de cualquiera.
Y entonces resulta que en un país que viene siendo manoseado asquerosamente por una pandilla de notables hombres públicos, sólo se puede pensar en elegir al que a ellos conviene. Pues NO! Ya NO más! Hay otra opción…Gustavo Petro.
Y háganse el harakiri, córtense las venas, vociferen, echen espuma por la boca, váyanse del país, pero a Petro le llegó la hora de iniciar un profundo cambio en esta Colombia que se ahoga en sangre con el modelo político que un hombre conocido como “uribe” nos impuso hace ya veinte años.
Ya es tiempo de recuperar la decencia, la moralidad y la ética pública, protagonistas hoy de una orgía de máscaras aterradoras que, cínicamente y mirándonos a los ojos, vienen haciendo lo que les da la gana, porque nunca les pasa nada…nos convertimos en un imperio de cinismo desbordado. Y todos callados!
Cómo seguir aceptando sumisamente que el asesinato de centenares de líderes sociales, las masacres y el hambre que acecha a 7,3 millones de colombianos, continúen siendo una realidad paisajística que nadie quiere resolver.
Es imposible vivir en un país donde la seguridad es un infierno desatado, la economía un hoyo negro, los privilegios una desbocada insensatez y la impunidad y la corrupción un asco.
¿Por qué dice la “gente bien”, el mal habido uribismo y los medios, que estamos en peligro con Petro? Si los culpables de los falsos positivos, de los cientos de desplazamientos, del fracaso de la paz, del inolvidable Agro Ingreso Seguro, de las chuzadas, de la parapolítica, del hambre y del asesinato de líderes y de jóvenes son otros?
Negar los hechos no le ayudan al debate. Por el contrario, encienden ese ánimo pugnaz que nos impuso el eterno país de las dos orillas.
Petro SÍ fue guerrillero del M-19. Todos los saben y dejó de serlo con el pacto de paz firmado en 1990 con Virgilio Barco. Pero aparte de eso que más fue? Un alcalde acechado violentamente por los contratistas más encumbrados del Distrito, destituido furiosamente por un procurador corrupto que se reeligió con prebendas burocráticas.
En lo demás Petro ha sido memorable:
Ponerle la cara a los parapolíticos más peligrosos e influyentes del país politiquero hasta llevarlos a la cárcel, denunciando incluso, a altos mandos militares aliados de estas fuerzas
Debatir cada propuesta que privilegió a los más acaudalados
Enfrentar y liderar debates de corrupción
Prender alarmas para evitar el desbordamiento indecoroso de los presidentes de turno
Ser solidario con los despojados, las víctimas y los jóvenes protestantes
Acordar un pacto histórico con todas las fuerzas políticas y palpitantes de la Colombia excluida
Hablar con franqueza de los males que nos aquejan y que las fuerzas del poder han pretendido mantener ocultos
Defender y promover el acuerdo de paz
Empoderar a la mujer en el debate público
Apoyar la diferencia
Promover la defensa del medio ambiente desde la explotación misma del territorio y decirle NO al Fracking
Luchar por la vida de los animales
Hablar directo y con franqueza
Escoger a Francia Márquez como fórmula presidencial
Proponer políticas que aseguren el futuro de los jóvenes
Plantear un mejor equilibrio en la distribución de las ganancias empresariales
Asegurar una mejor vida para los millones de personas que sufren desde siempre en la Colombia oculta…
Y plantear esto es un error? Por qué?
Porque exige un ajuste en las políticas de equidad social?
Pues precisamente se trata de eso. De desactivar esta bomba social que antes de explotarnos en la cara, nos va a cortar el cuello a todos. ¿No se dan cuenta de los desmesurados picos de violencia que se vienen presentando en todo el país?
Gustavo Petro no es el personaje siniestro, ni el monstruo que nos arrastrará a la pobreza comunista como aseguran sus desatinados enemigos.
Todo lo contrario. Es un líder popular que impulsará la economía hacia los sectores más urgidos de atención pública, buscando resarcir el abandono sistemático que el campo, la clase trabajadora, los sectores de salud, de educación y de informalidad laboral, soportan desde siempre.
Petro es el único político sintonizado plenamente con los núcleos sociales más amenazados y excluidos en un país donde la pretensiosa “gente bien” continúa llenado sus cuentas bancarias gracias a la burocracia sin meritocracia, a la corrupción y a los privilegios tributarios que los gobiernos de turno les otorgan.
Pero además, es el candidato con la fuerza suficiente para derrotar y espantar de las fuentes del poder a esa hegemonía perversa liderada por esemismo hombre apodado “uribe” a quien el país ya quiere dejar en el pasado, a pesar de las reacciones de sus aliados y de los integrantes de su banda.
Sabemos que es imposible ejercer el poder para darle gusto a todos.
Seguramente en su mandato algunas decisiones no serán del agrado de las mayorías, pero qué político puede generar una aceptación plena en unas sociedades tan dispares social, económica y políticamente analizadas.
Lo que sí va a necesitar Petro presidente, es el respaldo de las masas populares para impedir ataques a su ejercicio constitucional de mandatario, que se puede ver reflejado en retaliaciones de los empresarios, de los militares, de sectores reaccionarios y de las clases dominantes.
Por lo demás sólo resta decir que este 19 de junio de 2022 puede pasar a la historia, si como dicen todos en la calle, «Petro y Francia Son el Cambio…”